lunes, 12 de julio de 2010

VOLVIENDO A CASA II

Más que celebrar el triunfo de lo del mundial y esas cosas, dejando las contradicciones a un lado, tod@s l@s pasajer@s de ayer celebramos que llegamos san@s y a salvo en el tren maldito a velocidad maldita. Luego lo pensé, tendría que haber sacado la cámara de video y grabar esos movimientos a los que nos tenían sometid@s, pero que le voy a hacer, yo soy de reacción lenta y esquivo las balas por pura suerte.
Así que me había quedado ayer en la parte del relato en la cual la YOGU se hizo un esguince a cinco minutos de ese pedazo show que ambas íbamos a hacer y que teníamos tan "bien preparado".
Pues al final hubo actuación ¿Porqué? Porque nosotras lo valemos y porque somos en el fondo unas supervivientes.
Como la YOGU no se podía mover, la propuse que estuviera todo el rato con el micrófono en mano mientras yo hacía alguno de mis números, incluso nos atrevimos a cantar juntar el "Quiero ser actriz". El show lo titulamos "Hacemos lo que podemos" y bueno, no quedó tan mal. Mientras yo soltaba burradas y más burradas y ella las aguantaba estoicamente desde su silla.
Como actuábamos en el Deltebre un pueblo que se encuentra allí en el Delta del Ebro, donde hasta que he ido ignoraba por completo que había civilización o gente viviendo. Yo pensaba que en el delta del Ebro sólo había agua, arroz, bosques, pantanos y animalitos varios correteando por aquellas extensiones de tierra, entre ellos los ciervos (No sé porqué chica, pero me había imaginado siempre que allí había ciervos). Y resulta que hay carreteras, coches que esquivan los canales de agua que riegan las hectáreas plantadas de arroz, y pueblos y gente y mosquitos y también mosquitos tigres, pero de esta especie de mosquitos hablaré más tarde.
Pues bien, que me voy por los cerros del pueblo de mi madre, Úbeda, como estábamos en el DELTEBRE se me ocurrió preguntarle al público como se podía vivir encima de un pantano y decirles que tenían todos caras de chinos por la cantidad de arroz que comian, vamos, que estuve sobrada, menos mal que la YOGU estaba con la pata chula y no pudo salir corriendo como estaba deseando en el fondo.
Y así fue transcurriendo el pase cuando apareció una niña de entre el público que fue en el fondo
nuestra salvación, no me acuerdo como se llamaba pero tenía un nombre precioso con su hermanita que como podéis en la foto estaba alucinada con nosotras, pensaría que había vuelto la navidad en pleno verano.
El caso es que entre una cosa y otra el público estaba alucinado, la peña de la danza especialmente, pero entre que ya empezaron a creer que la YOGU estaba impedida, entre mis pocas maneras y la "gracia" de la niña pues el show fue tomando forma. La forma de que lo que allí estaban viendo era lo más absurdo que habían visto en su vida...
Que mal trago les hicimos pasar.
Al final salimos airosas y aunque gran parte del público se fue porque no entendía nada, los que se quedaron aplaudieron a rabiar e incluso ROBERTO y MAR nos vinieron a felicitar y ROBERTO me dijo algo que me encanta que me digan, que mi persona no es mi personaje.
Es lo que siempre digo NAGORE puede ser una parodia de mi mismo pero ni tengo su energía, ni su descaro, l@s que me conocéis sabéis que soy un gran tímido.
Bueno ahí queda la crónica de la actuación pero no la de nuestro viaje a TARRAGONA la tierra prometida.
Prometo seguir más adelante pero ahora me tengo que ir a duchar que me voy con mi marido al cine.
Un beso en todo el medio cariños!!!


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